4 errores que no debes cometer al comprar un telescopio

En muchas ocasiones, los aficionados compran sus primeros telescopios sin tener en cuenta ciertos aspectos cruciales. Al igual que cuando compramos un coche nuevo o un teléfono nuevo, hay varias características que debemos conocer, investigar y comparar antes de tomar una decisión, ya que si no es muy probable que cuando desempaquetemos nuestro nuevo y flamante telescopio, nos demos cuenta de que no sirve para nada.

Hoy vamos a ver qué errores al comprar un telescopio no debemos cometer. Comencemos.

No pensar con antelación que tipo de objetos queremos observar

¿Comprarías un todoterreno 4×4 para realizar trayectos cortos dentro de una ciudad? Probablemente tu respuesta sea que no, así que no cometas el mismo error a la hora de comprar un telescopio.

En el cielo hay diferentes cuerpos celestes (la Luna, los planetas, los cometas, las nebulosas, las galaxias…) y en el mercado hay distintos tipos de telescopios. Para que tu decisión sea más fácil de tomar, vamos a dividir los objetos celestes en dos familias: planetarios y de espacio profundo.

Los objetos planetarios son aquellos ubicados en el interior de nuestro sistema solar (la Luna y los planetas esencialmente). Dentro de estos objetos se encontraria también el Sol y los cometas. En la categoría de espacio profundo, encontraríamos el resto de objetos celestes: galaxias, cúmulos y nebulosas.

Estas dos familias de objetos son muy distintas, ya que hablamos de tamaños, distancias y brillos inimaginablemente distintos. La Luna, por ejemplo, es un objeto celeste muy pequeño, pero debido a que se encuentra muy cerca de nosotros el brillo es muy alto. En cambio, una galaxia es muchísimo más grande que nuestra Luna, pero se encuentra tan lejos que la mayoría de ellas son completamente invisibles para nuestros ojos en el cielo más oscuro.

Por ello existen tres familias de telescopios en el mercado: los refractores, los reflectores y los catadióptricos.

Los refractores son los telescopios clásicos, el mismo tipo que usaba Galileo Galilei, por ello son también llamados «telescopios galileanos». Su funcionamiento es extremadamente sencillo, básicamente se trata de un tubo hueco con una lente en un extremo y un ocular en el otro. Este tipo de telescopios es perfecto para la observación de objetos planetarios. La calidad de detalles que podremos ver con un refractor en objetos como por ejemplo Júpiter, Saturno o incluso nuestra Luna es insuperable.

Dentro de esta familia se encuentran los telescopios solares, diseñados exclusivamente para observar la corona solar. Este tipo de telescopio no suele ser con lo que un aficionado se inicia, ya que como sigo solo va a servir para ver el Sol.

Con una relación polivalencia-precio mucho mejor, tenemos los telescopios reflectores o newtonianos. Estos telescopios utilizan dos espejos para reflejar y focalizar la luz (en lugar de una lente que la refracta, como en los refractores). Debido a que sus costes de producción son mucho menores que los de los refractores, podemos encontrar telecopios reflectores con muchísima más apertura que los refractores dentro del mismo rango de precios.

Esto es vital para observar objetos de cielo profundo, ya que como hemos dicho antes, una galaxia es muy poco brillante a pesar de su enorme tamaño. Una mayor apertura nos permitirá captar más luz y por tanto ver objetos más débiles y lejanos. Dentro de esta familia se encuentran los telescopios tipo dobson.

Y por último tenemos los telescopios catadióptricos, que combinan una lente y dos espejos para tener un telescopio extremadamente polivalente, con una gran capacidad para captar detalles en astrofotografía y en un tamaño muy reducido. El problema de estos telescopios es que como seguramente ya habrás imaginado, son los más caros de todos.

Invertir en tu telescopio menos de lo necesario

Y hablando de dinero, ¿conoces ese refrán que dice «lo barato sale caro«?

Si haces una rápida búsqueda en Amazon, o en determinados centros comerciales, vas a encontrar telescopios supuestamente increíblemente buenos con precio relativamente asequible de aproximadamente 100 o 150 euros, pero te garantizo que por ese precio lo que vas a comprar es un telescopio de jugete o como mucho un telescopio de iniciación con calidades y terminaciones bastante malas, por mucho que estén bajo una conocida marca de exploradores y aventureros.

Telescopio en Astroshop

La barrera económica que separa los juguetes de los telescopios astronómicos profesionales se sitúa en los 250-300 euros. A partir de esa cifra es cuando podremos confiar en que lo que estamos comprando tiene unas calidades adecuadas para lo que queremos. Y créeme, 400 o 500 euros no es nada de dinero para un buen telescopio; los aficionados más veteranos podemos llegar a gastar varios miles de euros en un telescopio y cientos de euros en cada ocular.

La astronomía no es una afición barata.

No ahorrar para los accesorios de un telescopio

Acabas de comprarte tu primer telescopio pero, ¿ahora qué?

Si tu telescopio ya traía una montura (trípode) probablemente sea de aluminio barato. La montura presentará inestabilidad, holgura en sus ejes y unas terminaciones que desde luego cantan a la vista que no son la panacea.

¿Y qué pasa con los oculares? Tu telescopio traía uno o dos de regalo pero si te pregunto sobre la calidad de esos oculares, ¿qué me dirías?

Ahorrar para el telescopio es necesario, pero también lo es ahorrar para una buena montura, oculares de calidad, un buen buscador en el caso de que el que incorpore nuestro telescopio no lo sea… La lista de accesorios es tan larga como queramos hacerla y todos ellos van a influir en la calidad de la imagen final que veamos con nuestro ojo.

Comprar un telescopio para iniciarte

Comprarte un telescopio para iniciarte en la astronomía cuando nunca has tenido contacto con ella es tan inútil como tratar de aprender a saltar en paracaídas tirándote directamente de una avioneta.

El cielo es enorme y los objetos extremadamente pequeños. Para iniciarte en la astronomía y antes de comprar cualquier telescopio, es necesario que al menos aprendas a reconocer las constelaciones en el cielo para que, cuando cojas un mapa celeste, sepas dónde buscar esos preciosos objetos que tantas ganas tienes de ver.

Lo ideal es buscar algún club o agrupación astronómica cerca de tu casa con la que realizar tus primeras incursiones nocturnas al cosmos. Ellos te ayudarán a entender cómo se mueve el cielo y cómo identificar constelaciones y objetos. Un buen plus es utilizar prismáticos astronómicos para comenzar a ver tus primeros cúmulos estelares y grandes galaxias mientras vas aprendiendo a moverte por el cielo.

Aquí te dejo la lista de agrupaciones astronómicas federadas de España para que busques la que más cerca te pilla de casa.

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No es ni mucho menos que hablo de telescopios en esta web, es por ello que te voy a dejar aquí algunos artículos que te van a resultar extremadamente útiles.

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