Conóceme

Un poco sobre mí

Como a tantos otros astrotrastornados, la astronomía me he llamado la atención prácticamente desde que tengo memoria.

Desde muy pequeño me aficioné a leer artículos y ver documentales relacionados con el espacio, los cohetes y la astronomía en general.

Series como COSMOS, de Carl Sagan y Neil Degrasse Tyson después, me acompañaron durante mi niñez y adolescencia.

Seguidas por supuesto de otras como Marte, De la Tierra a la Luna y películas como Star Wars, The Martian o Interestellar.

Sin darme cuenta me estaba convirtiendo en todo un friki del cosmos.

Conóceme
Aquí podéis verme con el telescopio Cooke&Sons del ROA

A finales del año 2016 ingresé en la agrupación astronómica de mi ciudad. Entonces todo cambió.

Trataba de aprender todo lo que podía lo más rápido que podía y, en algo más de dos meses, ya sabía manejar un telescopio profesional, utilizar cartas celestes y encontrar decenas de objetos en el cielo.

De la devoción a la inspiración

De todas las actividades que hacíamos en la agrupación, una de las que más me gustaba era sacar telescopios a la calle para dar la oportunidad de observar el cielo al resto de la gente.

Y fue en estas observaciones públicas en las que me di cuenta que muchas personas compartían las mismas dudas y preguntas sobre el espacio:

¿Por qué la Luna nos muestra siempre la misma cara? ¿Por qué hay estrellas de distintos colores? ¿Se ven las mismas estrellas a lo largo de todo el año? Etcétera.

Fue entonces cuando decidí abrir una página en Facebook que resolviese este tipo de preguntas (y algunas más complejas) con palabras sencillas y accesibles para todo el mundo.

Justo un mes antes de eso yo había comenzado a escribir un diario de observación, así que el nombre de la página vino solo: El Diario del Astrónomo.

Desde entonces el proyecto ha crecido muchísimo. Somos más de 30.000 personas en Facebook; más de 1.800 en Instagram y acabamos de expandirnos a YouTube.

El equipo

Algunos me dicen que transmito muy bien la pasión y el cariño que siento por la astronomía y que gracias a eso he tenido éxito.

No les quito razón en cuanto a eso, pero la verdad es que nada de esto habría sido posible si no me hubiese topado con gente maravillosa para hacer un equipo increíble.

Luís Ibáñez fue uno de los primeros en sumarse al carro, al menos indirectamente. Siendo un fan muy participativo, le ofrecí convertirse en moderador del grupo de Facebook. Hoy es editor y generador de contenidos para el grupo, la página y esta web.

Tony y Pablo son amigos mios de la infancia. Solo 6 meses después de iniciar este proyecto decidieron invertir en mí, pagando el primer año de la antigua web de El Diario del Astrónomo. Además, abogado de profesión, Tony decidió llevar todas las cuestiones legales del proyecto.

Joel y el equipo de ExoEstrato son colaboradores directos de El Diario. Juntos llevamos la venta de meteoritos y además son mi primera parada a la hora de informarme sobre un tema que no domino. Son algo así como el consejo científico de este proyecto.

David, un antiguo compañero del colegio y doctorando en ingeniería informática, se convirtió en el pilar técnico de esta nueva web cuando decidí renovarla en junio de 2019. Cada vez que necesito implementar algo nuevo y no se cómo hacerlo, David corre a la velocidad de la luz para hacerlo posible.

• Por último pero no por ello no menos importante, otro viejo amigo llamado Manuel decidió sumarse al proyecto cuando le propuse ayudarme a dibujar las infografías que tanto os gustan. La astronomía no le atraía especialmente pero, con el rollo de encargarle dibujos, creo que he conseguido traerle un poco hacia el lado oscuro.

Al margen de este equipo, otros muchos colaboradores han aportado su granito de arena de manera puntual.

Por ejemplo tenemos a Adán Correa, que de manera desinteresada diseñó el logo, cabecera y toda la imagen de marca actual de El Diario del Astrónomo.

O Virginia Sánchez, del proyecto -CIE- La ciudad de las estrellas, que siempre está ofreciéndome sus instalaciones para montar exposiciones, dar conferencias y un montón de actividades más.

La lista podría seguir y seguir… Ya os he dicho que he tenido la increíble suerte de toparme con gente maravillosa.

Tú también puedes colaborar

Ya me conoces, conoces este proyecto y a los que en él trabajamos cada día. Cada uno de nosotros tiene su trabajo personal, dejando a El Diario del Astrónomo como un proyecto independiente.

Es por ello que este proyecto continúa gracias a vuestras compras de meteoritos y donaciones. Sois vosotros los que proporcionáis los ingresos necesarios para que esto siga rodando y creciendo día a día.

Así que, si quieres colaborar con nosotros, ¡hazlo! Puedes comprar algunas de las singulares piezas que tenemos en la tienda, los cursos o directamente hacer una donación a través de PayPal.

Y si no puedes hacerlo o simplemente no quieres no te preocupes lo más mínimo.

Hago esto porque me gusta y porque disfruto mucho. La mejor recompensa son vuestros mensajes, correos y comentarios diciéndome que os gusta el contenido y que aprendéis mucho con él.

Así que en mi nombre y en el de todo el equipo de El Diario del Astrónomo, muchas gracias por seguirnos, muchas gracias por tu apoyo y muchas gracias por ayudarnos en nuestro camino para convertirnos en la página referente de divulgación astronómica.

¡GRACIAS!

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