La Luna se aleja de nosotros

En efecto, aunque no lo parezca, en este mismo momento la Luna se está alejando de la Tierra.

Lenta pero incansablemente, la Luna se aleja de nosotros a un ritmo medio de 3,8 cm/año. Puede no parecer mucho, pero lleva haciéndolo desde su formación hace 4.530 millones de años y este ritmo se acelerará conforme se aleje de la gravedad terrestre.

Si echamos cuentas, calculamos que la Luna se ha alejado en todo este tiempo unos 172.140 kilómetros, casi la mitad de la actual distancia que nos separa de ella.

La Luna se aleja de nosotros lentamente

Y la culpa de que la Luna se aleje de nosotros la tienen nuestros mares y océanos. Debido a la fricción entre el agua y la tierra, nuestro planeta está desacelerando, es decir, cada vez giramos un poco más lentos sobre nuestro propio eje.

La Luna y la Tierra están ligadas gravitacionalmente, es decir, se atraen la una a la otra pero, como dice la Tercera Ley de Newton:

«Toda acción tiene una reacción igual y opuesta»

El hecho de que la Tierra se ralentice, hace que la Luna acelere; y cuando un objeto está órbita y acelera, ese incremento de velocidad lo obliga a alejarse del objeto al que orbita.

Los efectos de la Luna

Evidentemente, el hecho de que la Luna se aleje de nosotros tiene varios efectos. En primer lugar y más obvio, si nuestro planeta se ralentiza los días son más largos.

Este efecto es demasiado sutil como para que podamos experimentarlo, ya que los días se están alargando a un pequeñísimo ritmo de unos dos milisegundos cada cien años.

Las mareas dependen (entre otras cosas) de la atracción gravitatoria que ejerce la Luna. A medida que esta se vaya alejando más y más, las mareas serán menos marcadas.

Afortunadamente, la Luna jamás escapará totalmente de la gravedad de la Tierra. En el momento que la Tierra se ralentice tanto como para igualar a la velocidad de la Luna, ambos cuerpos entrarán en equilibrio gravitacional y la fuga de la Luna cesará.

Además, a este ritmo, el Sol morirá mucho antes de que esto llegue a pasar.

¿Cómo sabemos que la Luna se aleja?

Hoy sabemos que la Luna se aleja gracias a las misiones Apolo 11, 14 y 15, las cuales pusieron una serie de reflectores láser sobre la superficie lunar.

Los reflectores láser instalados en la Luna nos permiten saber en tiempo real la distancia a la que se encuentra.
Reflector láser instalado en la Luna por la misión Apolo 14. Créditos: NASA

Con un láser de alta potencia disparado desde un observatorio, podemos calcular en tiempo real y con una precisión de milímetros la distancia hasta la Luna en tiempo real.

El procedimiento es bastante sencillo:

Primero se apunta una torreta láser hacia las coordenadas exactas de uno de estos reflectores instalados en la Luna.

Una vez apuntado, se disparan una serie de fotones agrupados en paquetes. Los paquetes láser viajan a la velocidad de la luz hasta el reflector, rebota y regresa al punto desde el que se ha disparado, siendo captado por un receptor fotosesible.

Un cronómetro muy preciso cuenta el tiempo que pasa desde que el paquete sale desde el láser hasta que vuelve a impactar en el receptor. Ahora solo es cuestión de aplicar una sencilla fórmula:

D = V • T

Donde D es la distancia, V la velocidad de la Luz y T el tiempo registrado por el cronómetro.

Con un láser de alta potencia podemos calcular la distancia a la que se encuentra la Luna
Observatorio disparando un láser hacia la Luna

Fuente: BBC.com

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