Los planetas del Sistema Solar: Marte

Marte es el cuarto planeta del Sistema Solar y el último de los planetas interiores o rocosos.

El planeta rojo es sin duda una fuente inagotable de interés y preguntas y con razón. Marte fue antaño un planeta similar a la Tierra, con mares y océanos y, quizás, vida.

Bautizado por los romanos, recibe su nombre del dios de la guerra por sus colores rojizos, ya que los romanos lo identificaban con el color de la sangre.

Características de Marte

Marte es un planeta relativamente pequeño. Tiene aproximadamente la mitad del tamaño de la Tierra, dos pequeñas lunas llamadas Fobos y Deimos y una delgada atmósfera compuesta principalmente por dióxido de carbono.

Al contrario que ocurre con nuestra Luna, que se formó a partir de un pedazo de nuestro propio planeta, los satélites naturales de Marte son asteroides capturados por su gravedad.

Su núcleo es muy pequeño, motivo por el cual se enfrió rápidamente tras su formación. Esto hizo que su campo magnético desapareciese y el viento solar barriese la mayoría de su atmósfera.

Datos comparativos entre Marte y la Tierra
Tabla de datos comparativos entre Marte y la Tierra

A merced de la radiación solar, Marte se convirtió en el inóspito y desértico planeta que conocemos hoy en día, aunque no siempre fue así.

Antaño, Marte fue un planeta muy similar a la Tierra. Grandes masas de agua líquida cubrían su superficie y en ellas, quizás, pudo llegar a desarrollarse la vida.

La imagen inferior corresponde al mapa topográfico de Marte. Si nos fijamos en su hemisferio norte, observamos una superficie lisa, casi impoluta; mientras que en el hemisferio sur los cráteres de impacto cubren prácticamente toda la superficie.

Esta imagen nos indica que algo cubría gran parte del hemisferio norte de Marte, protegiendo la superficie del impacto de meteoritos. Algo tan grande en un terreno tan bajo solo puede ser una cosa: un océano.
Mapa topográfico de Marte. Créditos: NASA

Esto nos indica que algo cubría gran parte del hemisferio norte, protegiendo la superficie del impacto de meteoritos. Algo tan grande en un terreno tan bajo solo puede ser una cosa: un océano.

Además, desde las montañas más altas (en color rojo y blanco), podemos observar como descienden grandes grietas perfectamente entendibles como cauces de ríos de deshielo.

Su rocosa superficie está formada por minerales que contienen silício, oxígeno y algunos metales. En ella podemos el volcán más alto de todo el Sistema Solar: el Monte Olimpo.

Su tono rojizo se debe a la oxidación y/o corrosión de las rocas similares al basalto terrestre. Las zonas más oscuras tienen la misma composión, pero están cubiertas de partículas más finas como el polvo.

Su atmósfera

Originalmente, la atmósfera de Marte era muy similar a la terrestre. En ella había nubes y precipitaciones.

Hoy en día es mucho más fina y está compuesta principalmente por dióxido de carbono que se congela alternativamente en cada uno de sus polos. Solo contiene un 0,03% de agua, unas mil veces menos que la de la Tierra.

A día de hoy, Marte sigue teniendo estaciones como la Tierra. En otoño, por ejemplo, se forman grandes nubes brillantes de dióxido de carbono sobre uno de los polos y, durante el invierno, una fina capa de dióxido de carbono congelado se deposita sobre casquete polar.

Al llegar la primavera, ese dióxido estacional se evapora, dejando al descubierto el casquete polar permanente.

Las grandes diferencias de temperatura provocan huracanados vientos que erosionan el terreno y levantan gran cantidad de polvo. Algunas de las tormentas de polvo pueden ser tan grandes que ocupan la totalidad del planeta durante semanas o incluso meses.

¿Hay vida en Marte?

Antes de su exploración por parte de la NASA, se pensaba que Marte tenía vida. A día de hoy, las observaciones no han conseguido demostrar que el planeta tenga ningún tipo de vida; aunque como hemos dicho, podría haberla tenido en el pasado.

Instrumentos del rover de la NASA Curiosity
Cámaras equipadas en el rover de la NASA Curiosity. Créditos: NASA

En las condiciones acuales, Marte no puede albergar vida. Su suelo es estéril y oxidante; además recibe demasiada radiación ultravioleta del Sol.

A lo largo de 2018 se detectó un enorme y subterráneo lago de agua líquida y salada (aunque aún no está completamente confirmado). Además, la atmósfera y algunas rocas contienen trazas de metano, las cuales aún no sabemos si son de origen natural o biológico, por lo que el debate de la vida en Marte no está zanjado.


Fuente: astromia.com

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