La NASA detecta (más) agua en la Luna

La pasada semana, la NASA hizo público el descubrimiento de más agua en la Luna. La detección fue hecha por el experimento SOFIA, un telescopio infrarrojo que vuela a bordo de un Boeing 747SP modificado.

Desde hace varios años sabemos que hay agua en la Luna. En 2009, por ejemplo, la NASA averiguó que bajo la superficie lunar se encontraban depósitos de hielo después de que un impactador hiciera blanco en el cráter Cabeus y, en 2018, se encontraron depósitos de hielo superficiales en los polos norte y sur de nuestro satélite.

Ahora, SOFIA (Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja por sus siglas en inglés), ha detectado más depósitos de agua superficiales en el cráter Clavius, una zona visible desde la Tierra y donde llega la luz solar.

La NASA detecta agua en la Luna en el Cráter Clavius.
Cráter Clavius fotografiado por el Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO). Créditos: NASA

Este descubrimiento es importante porque le dice a los investigadores que el agua en la Luna puede distribuirse por toda su superficie, y no solo en lugares fríos ocultados permanentemente de la luz de Sol.

¿Un parque acuático en la Luna?

Aunque este descubrimiento es muy importante, la cantidad de agua detectada en la Luna es ridículamente pequeña. SOFIA ha detectado moléculas de H2O equivalentes a un número comprendido entre 100 y 412 partes por millón, es decir, 0,36 litros por cada metro cúbico de suelo lunar.

Estas cantidades no son especialmente grandes, pero apenas llevamos 10 años buscando agua en nuestro satelite y ya hemos descubierto que tanto en el subsuelo como en la superficie, podemos encontrar depósitos de hielo.

El agua es un activo muy importante de cara a la expasión y colonización espacial, ya que es vital para nuestra supervivencia y extremadamente útil para miltitud de tareas, como cultivar comida o generar combustible para cohetes.

Experimento SOFIA

SOFIA es un telescopio infrarrojo instalado en el interior de avión Boeing 747SB modificado. Con sus 2,5 metros de diámetro, es el telescopio aéreo más grande del mundo.

El experimento SOFIA es el responsable de la nueva detección de agua en la Luna
SOFIA en pleno vuelo. Se puede observar abierta la escotilla del telescopio. Créditos: NASA

Su trabajo se desarrolla en la estratosfera, donde libre de la mayor parte de la atmósfera terrestre escanea el Universo para estudiar el nacimiento y muerte de estrellas, la formación de nuevos sistemas solares y la identificación de moléculas complejas en el universo (como el agua en la Luna), además de estudiar otros objetos celestes como agujeros negros, nebulosas y regiones de polvo estelar, planetas, cometas y asteroides.

Fuente: nasa.gov

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